Rosácea cutánea, enrojecimiento facial
La
rosácea es una enfermedad crónica de causa desconocida
que afecta a la piel de la cara. Empieza como un enrojecimiento
de la nariz, mejillas, frente y barbilla. Más tarde pueden
aparecer granos (rojos y con pus) y venitas rojas en las mejillas
y en la nariz. No se cura pero suele responder bien al tratamiento,
si éste se realiza con regularidad y se evitan los factores
que la empeoran. Este tratamiento puede ser preciso mantenerlo durante
un tiempo muy prolongado.
Los pacientes tienen predisposición a enrojecer en situaciones de calor y de frío, por las radiaciones de la luz ultravioleta, por la ingesta de bebidas calientes, comida picante y bebidas alcohólicas y por estrés emocional. La intolerancia a cosméticos es bastante común. .
Los
pacientes con rosácea deberán lavarse la cara con
agua tibia, evitando las temperaturas muy altas o muy bajas y aplicarse
un líquido limpiador suave con las yemas de los dedos. Se
recomienda una toalla suave para secarse la cara.
Deberán evitarse los productos que contengan alcohol, mentol,
hierbabuena, aceite de eucalipto y fragancias, para minimizar la
irritación de la piel.
En
caso de edemas persistentes se recomienda masajear la nariz, las
mejillas y la frente con un lubricante todas las tardes (masaje
de Sobye). El procedimiento es una aceleración del drenaje
linfático con la consecuente reducción del eritema.
El masaje debe ser cuidadoso ya que de lo contrario puede aumentarse
el rubor y empeorar el eritema facial.
Los masajes de aceite de oliva con los dedos y en círculos , limpiar la cara con vinagre de manzana diluida en agua, diluir una infusión de manzanilla en dos vasos de agua y aplicar el antinflamatorio pepino favorece y mitiga la rosacea cutánea
Tengo rosácea cutánea en las mejillas| ¿Es necesario ir al oculista?