Acido fólico, omega 3, lecitina de soya y magnesio | Daño a riñones e hígado.

 

Pregunta (formulada el 27 de Abril del 2011):

 

Es verdad que el acido fólico, omega 3, lecitina de soya y el magnesio de tanto tomarlo daña los riñones y el hígado.

 

Esperando su respuesta quisiera saber como se toman y por cuanto tiempo descanso de tomarlos


Gracias


El ácido fólico, o vitamina hidrosoluble B9, no debe de ser ingerido en más de 4000 mcg o 0,4 mg al día y debe tener en cuenta que se metaboliza en el hígado, y no en el intestino como sucede con los folatos.

 

Esto hace que la capacidad limitada del hígado para metabolizar dicho ácido fólico, suponga un riesgo para la salud de determinados grupos de población que puedan crear un exceso en el organismo de ácido fólico no metabolizado.

Existen estudios que dan un límite máximo tolerable de 1.000 microgramos (mcg) de ácido fólico para los hombres y para las mujeres mayores de 19 años. Ácido fólico sintético es empleado en los suplementos farmacológicos y en los alimentos enriquecidos.

 

Existe también una interacción nutricional entre el ácido fólico y el zinc, por lo que el exceso de ácido fólico puede afectar a la correcta absorción de dicho mineral.

El Omega 3 ha demostrado ser un gran aliado cardiovascular y ante una dieta a veces incompleta de pescado azul, es conveniente suplementarla no excediéndose de 1 gr. al día

La lecitina de soja (soya) en cambio metaboliza muy bien las grasas en el hígado, siendo un gran aliado para este órgano y controlando los niveles de colesterol en sangre

Por otra parte, no disponer de suficiente magnesio puede manifestarse como una deficiencia aguda o crónica.

 

En la deficiencia aguda se produce una pérdida de fluidos corporales, como en los problemas de riñón, diarreas, colitis ulcerosa o alcoholismo.

 

Esto provoca el incorrecto funcionamiento de los nervios y de los músculos, produciendo temblores, convulsiones, excitabilidad, vértigo y problemas de comportamiento.

 

La deficiencia de magnesio es la más frecuente entre los déficits nutricionales de la sociedad actual.

 

Esto se debe al poco consumo de alimentos ricos en magnesio como son los frutos secos, las semillas y los vegetales de hoja verde.

 

Cuando hay deficiencia crónica es porque ha habido muchos años de ingesta deficiente y de pérdidas de magnesio.

 

Esta deficiencia afecta a la salud de las células y por tanto, está relacionada con enfermedades del sistema nervioso, muscular, óseo, el sistema inmunitario y la regulación del azúcar en la sangre.

 

La falta de magnesio tiene afección en nuestra mente, como aprensión, confusión y desorientación.

 

El riñón es un órgano especialmente vulnerable a la deficiencia de magnesio.

 

Hay estudios que demuestran que al incrementar la cantidad de magnesio en la dieta se aumenta la solubilidad del oxalato de calcio en la orina, con lo que disminuye el riesgo de desarrollar cálculos de riñón.

 

En Estados Unidos dedujeron que la relación entre los cálculos de riñón y el magnesio es directa al comprobarse que en las zonas donde el agua era blanda había una mayor incidencia de cálculos de riñón.

 

El agua dura contiene más magnesio que el agua blanda, habiendo menos incidencia donde se bebe el agua más dura.

 

No debe abusar del magnesio, se debe de tomar como máximo de unos 340 a 450 mg. diarios.